7 de marzo de 2010

Disappear


Imágenes, recuerdos, experiencias, cosas que ya no deberían estar allí, sin embargo me doy cuenta que éstas aún logran imponer su presencia desde algún lugar de mi interior. Con movimientos burlescos que sacuden el polvo y tierra que he intentado arrojarles para taparlos y hundirlos en aquel agujero llamado olvido, se presentan y me hacen ver cual pusilánime soy.

No quiero pensar más... no quiero sentir más... no quiero estar acá... solo quiero desaparecer de los sentidos del resto por un tiempo.


5 de marzo de 2010

Lo que no se graba ni se emite...



Relato de un camarada que habita en la zona de catástrofe...


WEONES, TALCAHUANO ERA TIERRA DE NADIE!!!!!!!!!

Vivo en el sector Higueras de Talcahuano...(Lejos de la costa), pero rodeado de cerros...y ¿gracias a Dios?...el sector no fue debastado ni con el terremoto ni con el tsunami... Por esta razón era el blanco predilecto de las poblaciones más flaites de Thno (Emergencia, Libertad, Cerros)

* Martes 1 - 3:45 AM

Desde los cerros bajaron cerca de 100 flaites a saquear las casas , ahí corrió sangre wn!!
Pocos militares, pero los pocos que habían estaban esperando abajo... y con los vecinos también..."armados" con palos y fierros ahí estábamos, mierda... ¡A morir!, ..participé de una linchación, pero escuché que se lincharon a varias lacras.) Ya que teníamos "Chipe libre" por mandato de los militares.
Textual ... :"Si ven a alguien bajar de los cerros y trata de atentar sus casas...tienen la libertad de hacer lo que les plazca....dejen el cuerpo en las cunetas ...avísennos y nosotros nos llevamos el cuerpo"

Esa noche cayeron 6 lacras...

* Miercoles 3 , 4:00AM (seguíamos sin electricidad)

Esa noche fue la de la masacre en el cerro.....

Había rumores que se venía la venganza de los flaites... Esa noche los militares subieron los cerros... Primero vocearon con megáfono diciendo que si encontraban a alguien en el cerro dispararían a matar. Luego subieron...

Metralleta en mano y con vista nocturna... se escucharon varios disparos... y nosotros "sapeando todo" desde abajo... los militares iban diciendo "cayó" tras los disparos ... conté como 10 gritos de esos... Quedaron como N.N. esos weones...

Noche de masacre fue esa...

Ayer jueves fue tranquila la noche...

21 de febrero de 2010

La ciudad junto al lago



Y caminé varios minutos por aquella ciudad que me era familiarmente desconocida. Observaba buscando ansiosamente lo que antes había visto, sin embargo sólo encontraba una mezcla de pasado y presente que terminaba por desorbitar mis recuerdos una y otra vez, y es que los lugares que conocí años atrás estaban y no estaban frente a mis pies.

Decidí dejar atrás el reencuentro con la ciudad para comenzar una búsqueda concreta, decidí plantearme un objetivo puntual: encontrar aquel lugar que me cobijó un par de noches en mi antigua visita a esta ciudad junto al lago. Y es que encontrar aquel hotel no sería difícil, ya que recordaba claramente la vista que uno podía observar desde la terraza de aquella elevada habitación mágica. Un cielo celeste surcado por pequeñas y esponjosas nubes de un color tan blanco que me daba la sensación de ensuciarlas con tan solo poner mis ojos sobre ellas; unas enormes montañas cubiertas por brillante y hermosa nieve nacida de aquellas nubes de color blanco puro y un lago tan amplio y tan azul como el mismo océano... ésta era la postal que mi mente jamás olvidó después de aquella lejana visita.

Tras unos minutos llegué a las orillas del hermoso lago. Mi vista de inmediato se posó sobre los edificios que circundaban aquellas bellas aguas, intentando encontrar aquel hotel que me invitó a enamorarme de ese desconcertante paisaje hace ya varias lunas atrás, no obstante mis ojos nada encontraron tras recorrer casi toda la costa. 

Comencé a buscar más exhaustivamente el hotel. Me detenía a ver detalladamente cada puerta, cada ventana, cada arbusto que estuviese cerca de las fachadas intentando así encontrar algo que me hiciese decir "Éste es el lugar que me recibió aquel día", pero nada encontré. De pronto, mientras desanimadamente recorría por enésima vez la calle que separaba la ciudad del lago, me percaté de una alta capilla que con tan solo verla ante mis ojos recordé que ésta estaba a metros de mi hotel aquella vez que dormi allí. Me reprendí por lo estúpido que fui al no haberme dado cuenta antes y sin vacilar un segundo más miré hacia sus costados buscando el hotel. Y allí, junto a la capilla, estaba el lugar, mi lugar, pero sin el hotel que antes había visitado. En lugar de ello se encontraba allí un edificio residencial más nuevo y grande que el hotel que en el ayer me recibió calidamente. 

Observé esta nueva construcción y curiosamente no me entristecí al ver como aquella habitación mágica ya no se encontraba allí como antes. Miré unos segundos el nuevo edificio de abajo hacia arriba y, tras respirar profundo, giré para darle la espalda a la construcción y ver algo que de seguro si seguía en su lugar. Y es que yo sabía que frente a esta nueva residencial aún se encontraba aquel cielo, aquellas montañas y aquellas aguas que en el pasado me enamoraron y me hicieron regresar una vez más al lago junto a la ciudad.